viernes, marzo 30, 2012
El colector de antiguallas
lunes, marzo 19, 2012
Papá y el perdón
sábado, marzo 17, 2012
Hoy
—Mamá-abuela —le dice mi prometido a la anciana sentada en el sofá — esta es mi novia. Ella me mira con ojos empequeñecidos por los años. jueves, marzo 01, 2012
El mundo de Ensueño
Llevo varias noches soñando con un hombre diminuto. Es tan pequeño que cabe en mi mano. Perfectamente proporcionado tiene los ojos azules, brillantes como pequeñas canicas nuevas y el cabello castaño claro. Va vestido de vaquero con mahones, camisa de cuadros en que predomina el rojo y lleva sombrero y botas. Es un personaje, o persona, no estoy segura de cómo llamarlo, completamente diferente al francés que venía del otro lado del sauce.El francés era pequeño, pero parecería gigante al lado de este vaquero diminuto. Me llevaba a pasear por el mundo para que le contara de él a mi madre, ya tan próxima a la muerte. Quería que ella supiera que no me iba a quedar sola. Una vez ella se marchó, se hicieron menos frecuentes sus visitas e imagino que un día decidió quedarse del otro lado del sauce, visto que yo estaba tan envuelta en mis propios problemas y en las complicaciones de mi vida, que no hice el intento de reencontrarlo. Quizás si lo hubiera hecho aún estaríamos juntos viajando en el espacio casi infinito de la imaginación y mis días no se habrían vuelto tan tristes.
Pero volviendo al hombrecito que ocupa mis sueños ahora, no puedo descifrar lo que representa. Viene siempre contento, y me vuelvo diminuta como él y escapamos por alguna hendija y me lleva a un mundo subterráneo, que contrario a lo que esperaría, está lleno de luz.
La otra noche, en pleno sueño, y antes de que me convirtiera en diminuta también, logré atraparlo en mi mano. Su carita se entristeció.
–¿Por qué intentas atraparme? –me dijo.
–Quiero que me digas quién eres, y a qué vienes.
–Eso no es importante –me dijo– soy solo un amigo que te lleva a su mundo para que salgas del tuyo que te carga tanto. Sabes que no perteneces en él, pero una vez encarnada en la tierra no puedes escoger cuándo marcharte al mundo del Ensueño. Acepta la amistad que te brindo, las aventuras que tanto disfrutas cuando viajamos juntos, porque ellas harán más fácil tu estadía en este planeta hasta el momento en que puedas volver a volar.
Me quedé tranquila, había contestado mi pregunta. Una vez sabes que perteneces a ese otro mundo, de alguna manera, a través de un francés, un diminuto vaquero, o un hada, siempre estarás conectada a él.
domingo, febrero 26, 2012
La lengua
Hace varios días que se mudó a la casa vecina, la que había estado desocupada por meses, una lengua. Había hecho varias novenas pidiendo que nadie la alquilara porque los últimos vecinos fueron un verdadero problema. Tenían diversos animalitos domésticos que lograron hacer de mi jardín un verdadero estercolero. En los pocos días que lleva en el vecindario, la lengua se ha enterado de tantos chismes y cuentos, los que se deleita en relatarme todos los días, que nuevamente ha convertido mi jardín en un vertedero.
viernes, febrero 24, 2012
Terminó la sequía
domingo, febrero 19, 2012
Un nombre exigente
domingo, febrero 05, 2012
Mi pierna izquierda
Veo mi pierna izquierda sin función alguna, arrastrándose, dejándome caer en cualquier esquina, haciendo imposible que use los zapatos de tacón alto que me he prometido que comenzaré a usar nuevamente. No tenía una idea hasta ahora de cuán importante es mi pierna izquierda. Definitivamente me resulta la parte más importante de mi cuerpo. Odio este cosquilleo maldito que se ha apoderado de mi pierna y que me hace caer en cuenta que llevo años peleando por una sonrisa perdida cuando lo que más importa de mi cuerpo es mi pierna izquierda.
Llamo por teléfono a mi hermana, llorando, y ella trata de tranquilizarme. No tiene la extraña condición mental de la que padezco: adelantarme a los acontecimientos pensando siempre en lo peor. No es cierto, me digo, somos hijas de los mismos padres. Lo que pasa es que ella, supersticiosa, no lo dice porque si lo dice lo decreta. Además, ella puede estar tranquila, no tiene hormigas en su pierna izquierda, ni siquiera las tiene en su pierna derecha. Sus intentos de consolarme con lógica son infructuosos. He pasado ya del nanosegundo en que la razón podía frenar el terror que siento. Cuelgo, segura de que nadie que no tenga cosquilleos en su pierna izquierda puede divisar el fondo del pozo de mi pánico.
Me espera un largo fin de semana y unos días adicionales para mi cita médica. Tengo que escribir, ironía de ironías, sobre el cuerpo, de forma original y creativa, y lo único en que puedo pensar es en la indiscutible, incuestionable, irrebatible hiper - indispensabilidad de mi pierna izquierda.
viernes, febrero 03, 2012
Libro de registro
De pronto se me ocurrió que lo lógico sería que estuviese incluida. Y si estaba incluida, ¿para qué tuvo que afinar el lápiz? Tenía dolor de cabeza, estaba mareada y confusa, pero aún así sabía que aquél hombrecito regordete solo podía querer el lápiz afilado para escribir algo en el registro.
–¿Necesita alguna información? –me atreví a preguntarle.
–No, hija, no –me dijo con dulzura inesperada. –Ya todo está escrito, excepto la fecha de hoy.
Procedió a anotarla, y abrió los portones para que pasara.
jueves, enero 26, 2012
Procrastinando
Mira el reloj nuevamente y piensa que la media hora extra que se dio para bañarse y vestirse antes de salir a correr puede usarla para mantenerse calientita en la cama. Si escampa dentro de esa media hora saldrá a correr.
La lluvia ha cesado y aun le queda tiempo para correr un rato. Pero entonces, tendrá que lavarse el pelo, cosa que no contempló la noche anterior. El secarlo le tomará más tiempo que el que tiene y no quiere llegar tarde al trabajo. Es preferible que comience a correr mañana.
Así antes de comprometerse a hacerlo a diario, podrá ir a comer un helado de chocolate en el kiosco de Häagen-Dazs.