martes, octubre 15, 2013

El globo

—¿Te cuento una historia? —le digo y me mira feliz.
—Me encantan tus historias —dice—.  Cuéntame la de la princesa y el globo. 
 Y yo le cuento nuevamente del día en que, como un globo demasiado inflado, mi pareja salió volando, y yo aproveché el momento para cortar el cordón.


2 comentarios:

Joseph Motolenich dijo...

... y cuando pidio retornar... ese cordon se volvio a unir? :)

margret dijo...

Es cierto que da pena el que no se pueda retomar, pero ¿para qué queremos lo que ya no nos da felicidad?