domingo, enero 12, 2014

Inútil



Llevo mi mano a la entrepierna y un gemido me sube a la garganta. Lo ahogo; no quiero que me oiga.  Ella ha encendido la luz y tengo silla de palco, desde donde puedo verla claramente. Me acomodo mejor.

La seguí todo el día. Hay en su caminar un sandungueo que me saca de órbita. Tiene ese remeneo de caderas que me eriza los vellos del cuello y que lleva un sudor frío a mi espalda, despertando la vida entre mis caderas. Me toco nuevamente allí, donde él está creciendo y mi respiración se agita.

Ella se remueve el sostén, y sus tetas negras, libres ahora, se bambolean.  Son grandes como toronjas redondas, e magino que las toco, las presiono contra mi pecho, las lamo.  Es exactamente lo que necesito. Ni con sus más sensuales movimientos, logra Sandra lo que esta negra cachonda ha logrado con el solo mover de sus caderas.  Llevo todo el día detrás de ella.  Me tomé una cerveza sentado en una esquina del bar, en el cafetín en que entró a almorzar.  Pidió una Coor’s light en lata y se la pasaba por el nacimiento del seno para aliviar el calor. Charló con el mozo y su risa es ronca. Fue entonces que me convencí que debía seguirla, de alguna forma hacerla mía.

Remenea las caderas mientras se quita las bragas, atenta a lo que pasa en la calle.  Me pregunto si sabe que la seguí, que la estoy ligando, y el espectáculo es para provocarme.  Para sacarme de las sombras de la noche y llevarme a su cama.  Desliza una mano hasta la vulva y la puedo imaginar runruneando como gata complacida.  Lleva su mano hasta la boca y saborea los dedos uno a uno… Lenta, deliciosamente…

Siento que voy a derramarme, me tiemblan los hombros, las piernas, y un escalofrío me sube por los pies hasta la entrepierna.  Mi cuerpo se estremece, convulsa y acallo con las manos los aullidos de placer,

Escucho el ladrido de un perro cada vez más cerca, ella cierra las cortinas, y apaga las luces.  El espectáculo ha terminado.

Quizás esta noche pueda probarle a Sandra que no soy un inútil.

 

2 comentarios:

Joseph Motolenich dijo...

Yes... maybe tonight... but she has said, "No"... to every approach... guess there is not such a thing as a friend with priviliges... there is always a need to control by title or papers... we could have been great together... physically... sexually... not what she wanted... Yes, maybe next time...

margret dijo...

Yes, maybe next time...