Los cascabeles son risas de niños, son olor a chocolate y a leche con canela, sabor a turrón, nueces y avellanas. Recuerdos del trineo de Santa Claus que ya nunca viene, pero que se sueña. Y el roce de tu piel, que añoro, pero que no siento, porque estás tan lejos, tan lejos, que sólo puedo escuchar el eco de los cascabeles...
4 comments:
Se que ahora libre y feliz habitara
en tus letras y jugara con Cuquito
Abrazos y Bendiciones
Gracias, Lucille. Apenas se marchó y ya la extraño...
Ojalá estuvieran siempre a nuestro lado pero si no puede ser así que tengamos muchos seres queridos en los que apoyarnos.
Besos, Margret.Cuenta conmigo.
Gracias por tus palabras y por estar, Carol. Un abrazo.
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